Según la información proporcionada, las temperaturas de los congeladores se elevaron de forma remota hasta los 55 °C, echando a perder alimentos valorados en millones de euros.

No se disponía de más detalles sobre dónde estaban ubicados los congeladores, quién fue responsable de los cambios o cómo se obtuvo el acceso remoto.

Fuentes: Financial Times.