La alianza occidental se ha dividido en tres bloques distintos sobre cómo tratar con Rusia, según la información disponible. La división pone de manifiesto los diferentes enfoques de los países occidentales hacia Moscú.
La aparición de estos bloques refleja un desacuerdo más amplio dentro de la alianza sobre su respuesta a Rusia. Aunque los países siguen formando parte del mismo bloque occidental, ya no están unidos en torno a una única postura sobre cómo abordar la cuestión.
Fuentes: Financial Times.