Un movimiento liderado por estudiantes está a punto de gobernar Serbia después de convertir la frustración pública por la corrupción en una victoria parlamentaria. Su organización se ha basado en “plenos” secretos y nombres en clave inspirados en los Teletubbies, lo que refleja una estructura que ha mantenido a los dirigentes formales a distancia.

El movimiento surgió del activismo estudiantil y consiguió apoyo en torno a la oposición a la corrupción. En lugar de presentar una jerarquía convencional, sus miembros se organizaron mediante asambleas colectivas, lo que hizo difícil identificar al grupo con un único líder.

El uso de nombres en clave inspirados en los Teletubbies se ha convertido en una de las características distintivas del movimiento. Junto con los plenos a puerta cerrada, el sistema ha ayudado a los activistas a coordinarse mientras mantiene el carácter descentralizado del grupo.

Su éxito electoral coloca ahora al movimiento en posición de gobernar Serbia, transformando una red de protesta en una fuerza parlamentaria. La transición pondrá a prueba si una campaña construida en torno a la toma colectiva de decisiones y la oposición a la corrupción puede funcionar eficazmente dentro de las instituciones políticas formales.

Fuentes: Financial Times.