Las figuras políticas europeas han respondido positivamente al resultado de las recientes elecciones intermedias de los Estados Unidos, calificando la victoria demócrata como un rechazo significativo al trumpismo. El resultado ha sido aclamado en todo el continente como una validación de las políticas opuestas al enfoque del antiguo gobierno.

A pesar de esta interpretación favorable del cambio político en EE.UU., los líderes europeos mantienen un enfoque estratégico en la seguridad a largo plazo y la independencia económica. Han declarado que el resultado electoral no debe alterar sus esfuerzos continuos para reducir los riesgos de la dependencia de Washington. El consenso entre estos funcionarios es que, si bien el panorama político en EE.UU. ha cambiado, Europa debe continuar su trayectoria hacia una mayor autonomía.

Fuentes: Financial Times.