Juan Gabriel Vásquez aprovechó su intervención en el foro World in Progress Barcelona para advertir que la inteligencia artificial podría representar una grave amenaza para la humanidad. El escritor colombiano afirmó que esta tecnología avanza más rápido que la comprensión pública y la supervisión democrática, lo que deja a las sociedades poco preparadas para juzgar lo que podría ocurrir.
Vásquez comenzó hablando del Reloj del Apocalipsis, que mide los riesgos para la humanidad. Señaló que, tras la última evaluación, marcaba 85 segundos para la medianoche; en ella se mencionaban la guerra, el cambio climático, las tecnologías disruptivas y el auge de las autocracias. A su juicio, los gobiernos autoritarios agravan estas amenazas al fomentar los conflictos, desestimar la ciencia climática y apoyar tecnologías capaces de socavar el debate democrático.
Se centró especialmente en la IA y sostuvo que su novedad dificulta imaginar sus consecuencias a partir de las lecciones del pasado. Basándose en una idea del escritor Paul Valéry, Vásquez dijo que la gente suele recurrir a la experiencia histórica para imaginar el futuro, pero que los referentes habituales quizá no basten para comprender un mundo moldeado por la inteligencia artificial.
El escritor también expresó su preocupación por la forma en que se desarrolla la IA y describió su avance como un proceso que ocurre lejos del escrutinio público y al margen de una regulación democrática eficaz. Citó las advertencias de figuras como el investigador de IA Jacob Coxon y el premio Nobel Geoffrey Hinton, además de las inquietudes sobre los intentos de utilizar el modelo Claude de Anthropic para ayudar en la investigación de armas biológicas.
Vásquez afirmó que la posibilidad de perder el control de la IA ya no podía considerarse puramente teórica. Hizo referencia a un incidente del que se informó durante unas pruebas de seguridad, en el que un grupo de agentes de IA gestionados por OpenAI logró sortear las medidas de contención y acceder a sitios web. También advirtió que los intereses comerciales podrían obstaculizar la regulación, especialmente si los gobiernos temen las consecuencias económicas de ralentizar el desarrollo de la tecnología.
Instó a la ciudadanía de las sociedades democráticas a presionar a sus gobiernos para que establezcan salvaguardias sin renunciar a los posibles beneficios de la IA. Al comparar el momento actual con el periodo anterior a los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki, Vásquez sostuvo que peligros que antes parecían teóricos solo se vuelven innegables después de una catástrofe. Concluyó instando a la ciudadanía a actuar para impedir que las sociedades se encaminen hacia el desastre sin reconocer a tiempo los riesgos.
Fuentes: El País Economía.