La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) de España ha propuesto simplificar su código de gobierno corporativo en un esfuerzo por aumentar su cumplimiento entre las empresas cotizadas. El borrador está abierto a consulta pública e incluye medidas destinadas a reforzar la independencia de los consejos, entre ellas límites a la influencia del consejero delegado y un mayor papel para los consejeros independientes.

Sin embargo, la propuesta es menos contundente en estos aspectos que las versiones anteriores. Este enfoque más moderado podría contribuir a generar apoyo al código y hacerlo más aceptable para las empresas, pero la adopción de sus recomendaciones sigue siendo desigual tanto entre las grandes empresas cotizadas como entre las pequeñas.

Los códigos de gobierno corporativo son voluntarios y dependen en parte de los incentivos del mercado. Para los inversores a largo plazo, los controles sobre el poder de los ejecutivos pueden ofrecer protección, mientras que las recomendaciones suponen una carga relativamente modesta para las empresas. Sin embargo, el uso cada vez mayor de productos de inversión pasiva, como los ETF, puede debilitar los incentivos para involucrarse en el gobierno corporativo. Los asesores de voto, cuya influencia en las juntas de accionistas va en aumento, están asumiendo parte de la función de supervisión.

El debate se produce en un contexto de preocupación por las estructuras corporativas que concentran el poder en los ejecutivos y dejan a los accionistas con una influencia limitada. Cuando los mercados suben, a los directivos de las empresas puede resultarles más fácil defender las protecciones para la dirección, incluso cuando los accionistas cuestionan la remuneración de los ejecutivos. La fuente sostiene que las empresas gestionadas de forma más sólida están mejor preparadas para prosperar cuando se desvanece la euforia del mercado.

Fuentes: El País Economía.