La inflación en la zona del euro ascendió al 4% en octubre, lo que representa un aumento de dos décimas en comparación con las cifras de septiembre. Según los datos publicados este miércoles por Eurostat, esto marca la tasa de inflación más alta registrada en tres años. El principal motor detrás de este incremento fue el fuerte aumento de los costes energéticos, que se dispararon un 20,8% en términos anuales, casi dos puntos por encima del aumento del 18,9% observado el mes anterior.
Otros sectores también contribuyeron al aumento general. La inflación de los servicios avanzó una décima para alcanzar el 3,3%, mientras que los precios de alimentos, alcohol y tabaco aceleraron tres décimas hasta llegar al 1,6%. Además, los bienes industriales no energéticos se encarecieron una décima, situándose en el 1,2%. A pesar de estos aumentos en diversas categorías, la tasa de inflación subyacente, que excluye componentes volátiles como la energía y los alimentos sin procesar, se mantuvo estable en el 2,2%, igualando el nivel de septiembre. El indicador que excluye solo la energía aumentó ligeramente hasta el 2,3%, una décima más que el mes anterior.
Estas cifras sugieren que, si bien el aumento significativo de los precios de la energía sigue siendo el principal motor de la inflación en la zona del euro, también existe una ligera presión al alza sobre otros componentes de la cesta de consumo, particularmente dentro del sector servicios. Entre las principales economías que utilizan la moneda única, Bélgica registró la tasa de inflación más alta con un 5,2%. Italia siguió con un 5,6%, mientras que España y Luxemburgo registraron tasas del 4,9% cada uno. Irlanda alcanzó el 4%, Francia se situó en el 3,8% y Alemania estuvo en el 2,8%.
En el extremo inferior del espectro, Malta reportó una tasa de inflación del 2,3%, Eslovaquia registró un 2,9% y Alemania se mantuvo en el 2,8%. Colectivamente, estos puntos de datos destacan que las presiones inflacionarias siguen siendo desiguales entre los diferentes países de la zona del euro. Sin embargo, el aumento de los costes energéticos sigue siendo un factor común que explica una parte significativa de la aceleración observada en octubre.
Fuentes: El País Economía.