Se espera que las victorias demócratas previstas en contiendas clave de todo el país den al partido mayorías amplias en la Cámara de Representantes y el Senado, debilitando el respaldo del Congreso que ha ayudado al presidente Donald Trump durante los dos primeros años de su mandato. El cambio podría dificultarle la aprobación de leyes partidistas y someter a un mayor escrutinio varias políticas impulsadas sin el Congreso, incluidos los aranceles, la guerra en Irán y los proyectos de construcción en el área de Washington.
Trump ha sugerido que respondería a un Congreso liderado por los demócratas vetando las leyes a las que se oponga. En entrevistas recientes, describió el veto como una poderosa herramienta presidencial y dijo que podría rechazar proyectos de ley que considere inaceptables, aunque dejó abierta la posibilidad de trabajar con los demócratas más adelante.
Los demócratas, que se espera sean liderados en la Cámara de Representantes por el líder de la minoría, Hakeem Jeffries, preparan una primera iniciativa legislativa centrada en los costos y la atención de salud. Sus planes incluyen restablecer los subsidios ampliados al seguro médico que vencieron durante el control republicano del Congreso y revertir los recortes a Medicaid promulgados por Trump. También pretenden buscar la revocación de sus aranceles y una nueva votación para poner fin a la guerra en Irán o exigir autorización del Congreso para que continúe.
Estas medidas afrontarían obstáculos importantes. No se espera que los demócratas cuenten con las mayorías de dos tercios necesarias para anular un veto presidencial, y los demócratas del Senado seguirán sin alcanzar los 60 votos que, por lo general, se requieren para superar una obstrucción parlamentaria. Por lo tanto, los republicanos podrían conservar influencia sobre la legislación aun cuando pierdan el control del Congreso.
Los demócratas también están anunciando planes para investigar a Trump, a sus aliados y a miembros de su familia. Una mayoría en la Cámara de Representantes les daría el control de comités con facultades para emitir citaciones. El representante Robert Garcia, quien probablemente dirigirá la Comisión de Supervisión de la Cámara, ha dicho que esta examinará los negocios de la familia Trump, la corrupción empresarial y los presuntos abusos de las agencias federales de inmigración, así como la gestión del Gobierno de los archivos relacionados con Jeffrey Epstein.
Otros demócratas han planteado dudas sobre las medidas del Gobierno en materia de aranceles. El representante Jamie Raskin ha acusado a Trump de utilizar exenciones arancelarias para recompensar a industrias cuyos líderes le hicieron regalos, mientras que los demócratas del Senado también han indicado que tienen previsto emitir citaciones.
Los resultados también podrían profundizar las divisiones dentro del Partido Republicano. Marc Short, exjefe de gabinete del vicepresidente Mike Pence, declaró a CNBC que el partido se había alejado de sus fundamentos conservadores y necesitaba renovarse. Dijo que no esperaba que los republicanos se rebelaran contra Trump, pero que preveía que algunos se distanciarían discretamente. Sigue sin estar claro hasta qué punto Trump contará con apoyo en las próximas contiendas políticas.
Fuentes: CNBC Markets.
