Los productores italianos de electricidad han acusado al Gobierno de tratar a su sector como una fuente de fondos, y han señalado medidas que, según afirman, podrían ascender a entre 6.000 y 7.000 millones de euros. La crítica se expresó en una asamblea de Elettricità Futura en Roma, dos días después de que varias empresas energéticas anunciaran que abandonaban Confindustria Energia, aunque seguirían siendo miembros de Confindustria.
El presidente de Elettricità Futura, Salvatore Pinto, señaló disposiciones del decreto sobre las facturas y del plan presupuestario del Gobierno. Entre ellas figuran un límite al precio del gas para la generación de electricidad que, según el sector, obligaría a las empresas a cubrir la diferencia con los precios de mercado, así como un aumento del IRAP, el impuesto regional italiano sobre las actividades productivas.
Pinto también cuestionó si Confindustria Energia había representado adecuadamente a los productores de electricidad y sostuvo que la asociación no había logrado conciliar los intereses de las distintas partes de la industria energética. Dijo que las preocupaciones del sector habían quedado eclipsadas por las de las empresas petroleras y gasistas, y afirmó que la atención de las políticas se había centrado de manera desproporcionada en la electricidad.
El ministro de Energía, Gilberto Pichetto, que asistió a la asamblea, dijo que evaluaría las conversaciones con Elettricità Futura antes de presentar una nueva versión del decreto sobre las facturas al Consejo de Ministros. El vicepresidente de Confindustria, Aurelio Regina, describió la salida de las empresas de su división energética como una petición de mayor atención y dijo que él y el presidente de Confindustria, Emanuele Orsini, estaban trabajando para mantener la unidad.
Orsini, que habló en un acto distinto, dijo que era necesario abordar la brecha entre el coste de la generación hidroeléctrica y el precio mayorista de la electricidad. Pinto respondió que esas declaraciones corrían el riesgo de avivar las tensiones en una jornada dedicada al diálogo.
La disputa podría complicar los esfuerzos de Confindustria por mantener a las empresas energéticas dentro de su estructura. El informe también indicó que el nuevo decreto sobre las facturas, descrito como listo, quizá no se examine en la próxima reunión del Consejo de Ministros mientras se termina de concretar el paquete general.
Fuentes: ANSA Economia.