Los impuestos nacionales de salida están diseñados para abordar las obligaciones tributarias cuando personas o empresas abandonan un país o transfieren activos al extranjero. Su alcance depende de las leyes de cada país, incluidos los contribuyentes y activos a los que se aplican y la forma de calcular cualquier obligación.

La información disponible en las fuentes no identifica países específicos ni proporciona cifras sobre la extensión de estos impuestos, por lo que no permite hacer una comparación país por país ni estimar su prevalencia.

Fuentes: Financial Times.