Un grupo que representa a casi todos los principales fabricantes de automóviles ha instado a los legisladores estadounidenses a aprobar una prohibición permanente de los vehículos chinos cuando el Congreso vuelva a reunirse la próxima semana para una breve sesión posterior a las elecciones de mitad de mandato. El llamamiento llega mientras los partidarios de un proyecto de ley bipartidista del Senado intentan impulsar la medida antes de que la sesión actual concluya en diciembre.

John Bozzella, director de la Alliance for Automotive Innovation, afirmó que las importaciones chinas podrían plantear riesgos de vigilancia y socavar a los fabricantes que han invertido en comunidades estadounidenses. El grupo representa a General Motors, Toyota, Volkswagen y otros grandes fabricantes de automóviles.

En septiembre, los autores de la propuesta del Senado acordaron aplazar hasta noviembre los esfuerzos por acelerar el trámite del proyecto de ley, pese al apoyo abrumador descrito en el informe. La comisión del Senado aprobó la medida en julio, mientras que una versión de la Cámara de Representantes cuenta con más de 100 copatrocinadores. Los fabricantes de automóviles y los asesores legislativos esperan que todavía pueda aprobarse este año, aunque algunos creen que quizá no haya tiempo suficiente si los demócratas toman el control del Congreso.

Bozzella señaló las ventas de vehículos chinos en Europa y dijo que la Unión Europea importó más de 1,1 millones de vehículos de China durante los primeros ocho meses de 2026, más que en todo 2025. Sostuvo que el Congreso debería proteger la capacidad de fabricación y defensa de Estados Unidos e impedir que los fabricantes chinos de automóviles se establezcan en el país.

El informe señala que una normativa introducida por la administración Biden a principios de 2025 impidió, en la práctica, que los fabricantes chinos de automóviles vendieran o fabricaran vehículos de pasajeros en Estados Unidos, debido a la preocupación de que datos confidenciales de los conductores pudieran enviarse a China. Estados Unidos también mantiene aranceles de más del 100% sobre los vehículos eléctricos chinos.

El presidente Donald Trump dijo en septiembre que aceptaría que los fabricantes chinos produjeran automóviles en Estados Unidos, un comentario que alarmó al sector. El Ministerio de Asuntos Exteriores de China había instado anteriormente a Estados Unidos a respetar las leyes de economía de mercado y la competencia leal, y había calificado de «represión irrazonable» propuestas anteriores dirigidas contra empresas chinas.

Fuentes: Folha Mercado.