Las demandas para sustituir a los profesores ausentes han sido una reivindicación central en una movilización de estudiantes de secundaria que comenzó a mediados de septiembre, según una columna de Armand Hatchuel, profesor de ciencias de la gestión. Sostiene que la cuestión refleja una pregunta más profunda: si los sistemas políticos democráticos son adecuados para gestionar eficazmente los servicios públicos.
Hatchuel señala un informe de 1921 del teórico de la administración Henri Fayol sobre la gestión del servicio francés de Correos, Telégrafos y Teléfonos. Fayol sostenía que la alternancia política perturbaba la continuidad: los funcionarios sucesivos dejaban de lado los planes de sus predecesores, era difícil mantener las inversiones a largo plazo y las normas uniformes para el personal dejaban poco margen para recompensar la iniciativa o responder a las necesidades locales.
A esta crítica le siguió, en 1923, la separación del presupuesto de PTT del presupuesto estatal. France Télécom y La Poste se crearon posteriormente, en 1991. Hatchuel afirma que el Estado también ha confiado responsabilidades de servicio público en ámbitos como el transporte, la energía nuclear y la sanidad a grandes organizaciones o empresas estatales, al tiempo que ha mantenido el estatus de sus empleados.
Presenta esta delegación como una forma de proteger al gobierno democrático de responsabilidades que pueden resultar difíciles de gestionar directamente, como garantizar el acceso gratuito a internet de muy alta velocidad en todas partes. En el ámbito educativo, sostiene que superar las dificultades estructurales requiere una gobernanza pública que responda a las necesidades del servicio y esté menos expuesta a las turbulencias políticas.
Fuentes: Le Monde Économie.