El Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), el fondo de respuesta a las crisis de la eurozona, está preocupado por la situación financiera de Francia, ya que el país afronta un aumento de los costes de endeudamiento. La institución puede prestar hasta 500.000 millones de euros a países que ya no pueden financiarse por sí mismos, pero su director gerente afirma que, por el momento, no está justificada una intervención.
El 27 de octubre, Francia pagaba un tipo de interés del 4,94 % para atraer inversores a su deuda, según las cifras presentadas por Francis Dassyras, responsable de la emisión de deuda del MEDE. Esa cifra era superior a los tipos indicados para Italia, del 4,5 %, y Grecia, del 4,3 %.
Dassyras había gestionado anteriormente la emisión de deuda de Grecia durante unos 12 años; dejó el cargo en mayo de 2011, después de que el país afrontara déficits presupuestarios, desconfianza de los inversores y un rescate internacional. Ahora trabaja en el MEDE, con sede en Luxemburgo, que cuenta con 230 empleados.
Este año, Grecia está devolviendo antes de lo previsto algunos de los préstamos que recibió entre 2012 y 2015. El artículo señala, sin embargo, que el país sigue soportando los efectos de las medidas de austeridad: Dassyras afirma que su pensión será la mitad de lo que podría haber esperado antes de la crisis.
El director gerente del MEDE afirmó que, en esta etapa, no había motivos para que la institución interviniera en Francia.
Fuentes: Le Monde Économie.