La guerra en la que participan Estados Unidos, Israel e Irán ha llevado al mundo a retirar casi 1.000 millones de barriles de petróleo de sus reservas desde que se interrumpió el transporte marítimo por el Estrecho de Ormuz, el 28 de febrero, dijo el lunes el director ejecutivo de Adnoc, Sultan Al Jaber, en la conferencia ADIPEC, en los Emiratos Árabes Unidos.
Al Jaber dijo que las existencias de diésel en algunas regiones estaban en su nivel más bajo para esta época del año en 35 años. Otras zonas afrontan un déficit de suministro de gas natural licuado de 600.000 millones de pies cúbicos, o 17.000 millones de metros cúbicos, señaló.
Las interrupciones del suministro relacionadas con la guerra han llevado los precios del diésel a máximos históricos en muchos mercados, lo que ha suscitado preocupación entre gobiernos y consumidores por la inflación y el costo de la vida. Al Jaber dijo que los costos de transporte marítimo y logística han aumentado del 5% del costo de un barril antes de la guerra al 30%.
Pidió ampliar las reservas estratégicas, aumentar las existencias de productos refinados y contar con capacidad de refinación flexible más cerca de los mercados de consumo. Según dijo, la infraestructura debe construirse antes de que se necesite y contar con el respaldo de una logística avanzada.
El crudo Brent, referencia internacional, cotizaba a unos 110 dólares por barril, aproximadamente un 50% más que en febrero, antes del inicio de la guerra. El mes pasado, la Agencia Internacional de la Energía acordó liberar más de 20 millones de barriles de diésel, junto con todo el petróleo que aún quedaba disponible de una liberación récord de reservas de emergencia prometida en marzo para aumentar el suministro y frenar las subidas de precios.
El mes pasado, el director ejecutivo de Saudi Aramco, Amin Nasser, dijo que las existencias comerciales habían caído por debajo de los 6.000 millones de barriles, y que la mayor parte de ese petróleo no estaba disponible en la práctica.
Fuentes: Folha Mercado.