Madrid se encuentra entre las zonas urbanas donde la construcción de viviendas se ha quedado más rezagada con respecto al crecimiento de la población, según el informe de la OCDE de 2026 sobre regiones y ciudades. La organización también menciona Lisboa como una ciudad donde el desequilibrio entre la oferta y la demanda de vivienda es especialmente pronunciado, y vincula ese déficit con el aumento de los precios y el empeoramiento del acceso a la vivienda.
En las grandes áreas metropolitanas de la OCDE, cada vivienda nueva ha tenido que alojar a una media de 1,8 residentes adicionales, frente a 1,2 en las ciudades medianas y 0,6 en las más pequeñas. El informe señala que este patrón se observa en 17 países y es especialmente visible en ciudades que han experimentado fuertes aumentos de precios.
El estudio no ofrece cifras específicas de Madrid sobre construcción, alquileres o años de ingresos necesarios para comprar una vivienda. Sin embargo, cita la ciudad como un caso en el que la brecha entre la población y el parque de viviendas es especialmente marcada. En su comparación de los precios de los centros urbanos con las medias nacionales, la diferencia de Madrid es del 24,9%, cerca de la media de la OCDE, del 27%.
Los precios de la vivienda tienden a ser más altos en los centros urbanos, donde se concentran el empleo, la educación y las oportunidades económicas. En los 23 países evaluados, las viviendas en los centros urbanos cuestan, en promedio, un 27% más que la media nacional. Los precios en las áreas metropolitanas se situaban un 15% por debajo de ese valor de referencia, mientras que los de las zonas fuera de las áreas metropolitanas eran un 34% inferiores. La OCDE atribuye estas diferencias a la demanda en los centros urbanos y a las limitaciones a la construcción, entre ellas la escasez de suelo, la regulación y la oposición local al desarrollo urbanístico.
El informe también concluye que las áreas metropolitanas más grandes suelen ser las menos asequibles. En España, el área metropolitana de Madrid se encuentra entre las que sufren mayores presiones en términos de asequibilidad, solo por detrás de Palma de Mallorca y Málaga-Marbella, y está sometida a una presión significativamente mayor que Valencia, Sevilla o Zaragoza.
La OCDE cuestiona que sacar al mercado las viviendas vacías pueda, por sí solo, aliviar las presiones sobre la vivienda en las grandes ciudades. Las viviendas vacías son más frecuentes donde la demanda es menor: la tasa media de viviendas vacías es del 11% en los centros urbanos, del 14% en las periferias metropolitanas y del 19% fuera de esas zonas. El informe afirma que este desajuste geográfico limita cuánto puede contribuir la vivienda vacía a aliviar la presión en los centros urbanos.
Las conclusiones de la OCDE apuntan a una brecha persistente entre las personas que se trasladan a ciudades con más empleos y oportunidades y el ritmo de construcción de nuevas viviendas. Según la organización, en Madrid ese desequilibrio es uno de los más pronunciados.
Fuentes: El País Economía.