A partir del 7 de noviembre, está previsto que las tarjetas de vales de comida y de alimentación vinculadas al Programa de Alimentación del Trabajador (PAT) de Brasil funcionen en cualquier terminal de pago habilitada para procesar este tipo de transacciones, independientemente del operador de la tarjeta. La transición comenzó en mayo y se completará un año después de la firma del decreto que actualizó el programa.

La medida busca ampliar los lugares donde los trabajadores pueden usar sus beneficios, incluidos restaurantes, supermercados y otros establecimientos de alimentos. Las tarjetas de proveedores como Alelo, Ticket, VR Benefícios, Pluxee, Flash y Swile están comprendidas cuando se rigen por las normas del PAT. Sin embargo, los comercios no están obligados a aceptar los beneficios; el cambio se aplica a los establecimientos habilitados para procesarlos.

Las normas actualizadas también limitan las comisiones que se cobran a los comercios y reducen el tiempo que deben esperar para recibir el pago. La tasa máxima de descuento para los comercios es del 3,6 %, la comisión de intercambio tiene un límite del 2 % y los ingresos por ventas deben transferirse en un plazo de 15 días naturales. Antes de los cambios, los comercios se habían quejado de las comisiones elevadas y de plazos de liquidación que podían superar los 30 días.

Las normas no aumentan ni reducen automáticamente el valor de los beneficios que ofrecen los empleadores. Los fondos siguen estando destinados exclusivamente a alimentos: los vales de comida se usan para comidas preparadas, mientras que los vales de alimentación están destinados a la compra de comestibles.

La interoperabilidad plena depende de que los operadores de pago y los proveedores de terminales integren sus sistemas. La Asociación Brasileña de Bares y Restaurantes (Abrasel) afirma que la integración está incompleta y advierte que los problemas técnicos podrían impedir que la medida funcione plenamente según lo previsto. La asociación también ha señalado dificultades para identificar los distintos tipos de beneficios y conciliar las transacciones. La Asociación Brasileña de Empresas de Beneficios para Empleados (ABBT) ha expresado preocupación porque un sistema abierto podría dificultar la supervisión de los comercios participantes.

Las normas del PAT no necesariamente abarcan todas las formas de asistencia alimentaria. Abrasel afirma que algunas empresas podrían haber trasladado las transacciones a un subsidio de alimentación distinto, establecido por la legislación laboral y no sujeto a los mismos plazos de comisiones y pago. Empresas del sector también han impugnado ante los tribunales partes del decreto, incluidos los límites de las comisiones y el uso de un decreto para exigir cambios estructurales. Algunos operadores obtuvieron fallos provisionales que suspendían ciertos requisitos, pero esos fallos fueron revocados posteriormente, según el material de origen.

El incumplimiento de las normas aplicables al PAT puede dar lugar a sanciones administrativas o económicas, incluidas multas, citaciones, la exclusión del programa o, cuando corresponda, el reembolso de beneficios fiscales utilizados anteriormente. Las consecuencias dependen de la infracción y pueden afectar a operadores, empresas participantes y comercios.

Fuentes: Folha Mercado.