Vinicius Torres Freire sostiene que un plan monetario y fiscal asociado al economista André Lara Resende enfrentaría serias dificultades incluso antes de su implementación. El debate se intensificó después de que trascendieran informes según los cuales el presidente Luiz Inácio Lula da Silva escucharía las ideas de Resende, lo que provocó una acalorada discusión en internet sobre la política económica y el papel del «mercado».

La propuesta de Resende, tal como se expuso en un artículo de septiembre, pondría la política monetaria y fiscal bajo la autoridad de un consejo que fijaría metas para las finanzas públicas, la inflación y las tasas de interés para períodos de cuatro o cinco años. Freire afirma que el plan va más allá de este marco, pero se centra en esos elementos para explicar por qué cree que tendría dificultades.

A juicio de Freire, la perspectiva de que se adoptara el plan —o una versión similar— podría llevar a los inversores a esperar un real más débil, una inflación más alta y un aumento de las tasas de interés a largo plazo. Los bancos, los fondos de inversión, las aseguradoras, los fondos de pensiones y otros ahorradores podrían alejarse de los activos denominados en reales, sobre todo si los rendimientos esperados fueran bajos y aumentara el riesgo de prestar dinero al Gobierno.

El columnista dice que, una vez implementado, el marco propuesto podría depender de que el Banco Central vendiera divisas de sus reservas para limitar la depreciación del real. Sin embargo, sostiene que mantener un objetivo cambiario mediante intervenciones reiteradas agotaría las reservas y podría aumentar la preocupación por el riesgo del país. En una economía sin controles a los flujos de capital, añade, las autoridades no pueden fijar simultáneamente las tasas de interés nominales y estabilizar el tipo de cambio.

Freire advierte que la disminución de las reservas podría alentar nuevas presiones sobre la moneda, mientras que un fuerte choque externo podría desencadenar una crisis o un ataque especulativo. También dice que la incertidumbre resultante podría dificultar que el Gobierno financiara los déficits o refinanciara la deuda a plazos más largos, lo que podría perjudicar la inversión, el empleo y los salarios reales.

El columnista añade que podrían proponerse controles de precios o restricciones a los flujos de capital para hacer frente al aumento de la inflación y a las presiones sobre el tipo de cambio, pero sostiene que esas medidas han fracasado en otros países de América Latina. Afirma que los partidarios del plan no han explicado cómo responderían a esta posible cadena de problemas.

Freire también cuestiona los cambios institucionales que podría exigir la propuesta. Un Consejo Fiscal y Monetario con autoridad para fijar metas podría tener poderes superiores a los del Gobierno elegido, lo que posiblemente requeriría modificar las leyes que rigen el Banco Central y la Tesorería Nacional. Describe ese cambio como una revolución política e institucional, y no como un ajuste menor a la política monetaria convencional.

Fuentes: Folha Mercado.