El CEO de Itaú Unibanco, Milton Maluhy, advirtió contra reducir por la fuerza la tasa Selic de referencia de Brasil sin cambiar las perspectivas de las tasas futuras; señaló que esa medida podría elevar los costos de endeudamiento a largo plazo para las empresas y los hogares. Hizo estas declaraciones el miércoles, al hablar sobre los resultados del banco del tercer trimestre.

El debate surgió tras la renovada atención que miembros del Gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva prestaron a las propuestas del economista André Lara Resende para establecer una relación distinta entre la política fiscal y la monetaria. Maluhy dijo que aún no había una discusión concreta; describió las ideas que circulaban como especulaciones y señaló que el banco evaluaría con calma las propuestas específicas.

Maluhy afirmó que unas tasas de interés estructuralmente más bajas beneficiarían a todos, pero que para ello se necesitarían condiciones que las respalden. Advirtió que, si se redujeran las tasas de corto plazo sin esas condiciones, las tasas de largo plazo podrían subir de forma pronunciada. Añadió que los mercados estaban a la espera de que se conformara el próximo equipo económico de Lula, incluido el nombramiento de un ministro de Hacienda y la aclaración de cómo trabajaría ese ministro.

El máximo ejecutivo de Itaú dijo que recuperar el grado de inversión sería un objetivo valioso, porque afecta el acceso del país al financiamiento, incluido su volumen y costo. Según afirmó, las prioridades fiscales y sociales deben avanzar juntas.

Maluhy también señaló riesgos que podrían contribuir a la inflación, entre ellos la depreciación de la moneda, el aumento de los precios del petróleo y la reforma tributaria. Dijo que algunos economistas proyectaban una inflación de hasta el 6% en 2027. Si la inflación empeora, afirmó, la respuesta del banco central sería subir las tasas; más del 70% de los participantes del mercado encuestados ya esperaba que el ciclo de recortes de tasas se pausara en la reunión del comité de política monetaria de ese día. Dijo que las tasas podrían mantenerse restrictivas y, en general, estables durante el próximo año, dependiendo de las condiciones económicas.

Maluhy afirmó que unas tasas más bajas darían a los bancos margen para ampliar los préstamos más rápidamente, porque los impagos tienden a disminuir. Sin embargo, describió las perspectivas para 2027 como más difíciles: los economistas estaban revisando a la baja sus previsiones de crecimiento y existía la posibilidad de una actividad más débil y un mayor desempleo. Itaú planea seguir dando prioridad a los prestatarios con mayor capacidad de pago y a los préstamos respaldados por garantías, mientras concentra el crecimiento de su cartera en clientes de ingresos medios y altos.

El banco también busca controlar los costos mediante la priorización, la tecnología y la transformación, mientras se enfrenta a un entorno más difícil para los negocios y el crecimiento del crédito. Maluhy dijo que esto no implicaría abandonar las inversiones, sino tomar decisiones sin comprometer las perspectivas del banco a largo plazo.

Itaú registró un beneficio neto recurrente de R$12.617 millones en el tercer trimestre, un 6,2% más que en el mismo periodo de 2025 y un 1,7% más que en el segundo trimestre de 2026. Su rentabilidad recurrente anualizada sobre el patrimonio neto promedio fue del 23,6%, frente al 24,3% del trimestre anterior, pero 0,6 puntos porcentuales por encima de la cifra de un año antes.

Fuentes: Folha Mercado.