Wall Street repuntó el miércoles después de que los demócratas lograran importantes victorias en las elecciones de mitad de mandato de Estados Unidos, pero las acciones relacionadas con la IA se movieron en direcciones marcadamente distintas. Los inversores sopesaron si el apoyo a las restricciones al desarrollo de centros de datos podría frenar la rápida expansión del sector.

Los demócratas partidarios de limitar los proyectos de centros de datos ganaron las gobernaciones de Texas y Ohio, dos importantes destinos de inversión. Texas representa alrededor del 25% de la construcción de centros de datos, según analistas de Bernstein. Los votantes también aprobaron medidas para restringir proyectos en comunidades locales, mientras que los demócratas se hicieron con el control de ambas cámaras del Congreso.

Varias grandes empresas tecnológicas que están invirtiendo cuantiosas sumas en centros de datos subieron. Amazon ganó un 7%, Microsoft avanzó más de un 6% y Alphabet subió casi un 4%. Jim Cramer, de CNBC, describió a estas empresas consolidadas como «las incumbentes», y señaló que ya cuentan con capacidad para centros de datos y una fuerte demanda de los clientes. Es posible que los inversores estén apostando a que el gasto se moderará, lo que ayudaría a que sus flujos de caja se recuperen sin eliminar la demanda de computación para IA.

Los proveedores de computación más pequeños, a menudo llamados neoclouds, bajaron. CoreWeave cayó casi un 10%, Iren perdió un 11% y Nebius retrocedió alrededor de un 6,5%. Estas empresas son inversiones más especulativas y tienen balances más débiles que los gigantes tecnológicos consolidados. Cramer dijo que unas condiciones de financiación más estrictas podrían limitar su acceso al capital, en particular a medida que crece la preocupación por la construcción de centros de datos financiada con deuda.

Las empresas proveedoras de infraestructura también se vieron presionadas. Eaton cayó un 9% y GE Vernova retrocedió un 10%, pese a las señales recientes de que la demanda se mantiene firme y a sus sólidos resultados. Los analistas de BMO Capital Markets dijeron que los inversores estaban reevaluando su exposición a los cambios en las políticas, aunque añadieron que los pedidos pendientes y los proyectos existentes deberían seguir concretándose gracias al crecimiento de la demanda subyacente.

Las acciones de chips bajaron en general: Marvell cayó un 8%, Arm retrocedió un 5%, Micron bajó un 5,5%, Intel perdió un 3% y Nvidia cedió un 1%. Qnity Electronics, proveedor de materiales utilizados en la fabricación de chips, registró una leve caída pese a comunicar resultados trimestrales superiores a las expectativas y mejorar sus previsiones. Cramer recomendó comprar la acción, lo que indica que no consideraba que los resultados electorales pusieran fin a la tendencia de inversión en centros de datos.

Apple se movió en sentido contrario y subió un 6%. La empresa ha afrontado mayores costes de memoria DRAM vinculados a la demanda de IA y ha subido los precios de algunos productos. Cramer dijo que una ralentización del aumento de los precios de la memoria podría aliviar la presión sobre los márgenes de Apple.

La negociación del miércoles mostró a los inversores haciendo apuestas divergentes sobre los efectos de las elecciones. Se espera que la expansión de los centros de datos continúe, pero podrían cambiar el ritmo, la financiación y la distribución de la inversión.

Fuentes: CNBC Markets.